El concurso de acreedores es el procedimiento judicial que ordena la insolvencia de una empresa o un particular en España, regulado por el Texto Refundido de la Ley Concursal (TRLC). Puede ser voluntario, cuando lo pide el propio deudor (obligado dentro de los dos meses desde que conoce su insolvencia), o necesario, cuando lo pide un acreedor. El objetivo es doble: intentar la continuidad mediante un convenio o, si no es viable, liquidar ordenadamente y pagar según la prelación de créditos.
En agosto de 2026 se han publicado 752 resoluciones concursales en España. Consulta el listado actualizado.
Consulta las últimas declaraciones publicadas en el Registro Público Concursal.
Depende de la vía: los concursos con insuficiencia de masa pueden concluir en semanas; una liquidación completa suele llevar de uno a varios años.
Sí. La declaración no implica el cese: en fase común y en convenio la actividad continúa, con supervisión o sustitución de los administradores.